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Un premio gordo para un número ‘feo’

Se hizo esperar un poco, pero al final llegó. A las 10:45 de la mañana del 22 de diciembre, los niños de San Ildefonso se encargaron de repartir la mayor suerte del año. Álvaro López y Raúl Barrak salieron al escenario con una mezcla de nervios, alegría y confianza: parecían presentir la emoción que les aguardaba.

Y tocó el 6.381. Bajito y “feo” pero millonario, trajo consigo el premio más deseado del 2007. Querido por muchos y rechazado por otros, repartió suerte a todos lo que quisieron confiar en su buena estrella, dejando una estela de millones a lo largo y ancho de nueve comunidades autónomas. Asturias fue una de las más agraciadas, donde se vendieron 120 series, la mayoría de ellas en participaciones. En Molledo, una localidad de unos 50 habitantes, la sidra corrió a raudales porque todo el pueblo había comprado papeletas de este número a la Comisión de fiestas.

Pero también se brindó a lo grande en otras localidades asturianas –como Avilés y Llanes–, en Carballo (La Coruña) y en el aeropuerto del Prat, en Barcelona. La lluvia de millones también salpicó a Madrid, donde las botellas se descorcharon en tres establecimientos, entre ellos, la mítica Administración de la Gran Vía: “Doña Manolita”.

El gran momento

La pareja de niños cantores del gordo llevaba un rato recitando premios menores, y se notaba que necesitaban anunciar uno más importante para entrar en calor. Fue entonces cuando cogieron la bola decisiva. Mientras Álvaro entonaba el número de la suerte, Raúl, dominado por la sorpresa, cantaba el premio con los ojos antes de que los tres millones de euros pudieran salir de sus labios.

Después, todo se aceleró. El público se puso en pie, los reporteros corrieron a hacer la foto del momento, los redactores se apresuraron a obtener declaraciones, los asistentes comprobaban nerviosos sus décimos... la suerte estaba ya echada y nada se podía hacer para invocarla. El hombre vestido de monedas, la bruja de Benidorm, las peñas, los tunos y los jóvenes con pelucones pasaron a un segundo plano: ya no eran los protagonistas del Sorteo. Ahora los momentos de gloria pertenecían a los niños de San Ildefonso y a los nuevos millonarios.

Los cuatro niños de la suerte parecían tener muchas cosas en común: buenos estudiantes y aficionados al fútbol, sus caras de pillos no pasaban desapercibidas. Poco después de haber cantado el gordo, esta pandilla se encargaba de entregar el segundo premio de la jornada. Al igual que en los minutos anteriores, Luis y Daniel, desde la retaguardia, fueron los responsables de que este premio fuese a parar al 55.469, un número vendido íntegramente en Barcelona.

Después de esta emoción doble, el resto de los niños que aguardaban en el pasillo no pudieron evitar sentirse un poco decepcionados: “¡Jopé! ¡Si ya no han dejado nada para nosotros!”, decían. Por esta vez, se habían quedado sin la mayor satisfacción de todo niño de San Ildefonso: la ocasión de cantar el premio gordo.

Récord de ventas

Parece demostrado que la Lotería de Navidad se supera a sí misma cada año. El duro trabajo llevado a cabo durante tantos meses ha dado sus frutos porque, un año más, las ventas de este Sorteo se han incrementando un 5,70% con respecto al ejercicio anterior, lográndose una recaudación superior a los 2.867 millones de euros, según datos provisionales de finales del mes de diciembre.

En Asturias, la comunidad más mimada por el último gordo, sus habitantes gastaron más de 76 millones de euros en este Sorteo, casi un 9% más que en la Navidad anterior. O dicho de otra manera, cada asturiano invirtió de media más de 70 euros.

Nuevas oportunidades

Tanto si gastamos mucho como si jugamos lo justo, está claro que ganar en la Lotería es lo mejor que puede ocurrirnos el 22 de diciembre. Y en este día, pocas experiencias saben tan amargas como haber dejado escapar a la suerte. Eso les ocurrió a los clientes de una Administración del Puerto de la Cruz, en Tenerife, donde la Titular tuvo que devolver todas las series del gordo porque nadie lo quiso comprar. Al parecer, la cifra no les gustó porque comenzaba en 0 y terminaba en 1. Está claro que el gordo puede salir en cualquiera de los 85.000 números.

Las celebraciones, la euforia y el vértigo que produce la repentina llegada de tantos millones son ya momentos del pasado. Hace días que la Navidad y su Lotería quedaron atrás, pero la suerte no termina aquí: el 2008 viene cargado de más oportunidades para seguir soñando, algo que cuesta muy poco y que, a veces, rinde mucho .

La campaña de publicidad, una noticia en sí misma

No sólo el Sorteo Extraordinario de Navidad genera expectación: también la campaña de publicidad que lo precede congrega cada año a docenas de periodistas en una habitual rueda de prensa. La presentación de los últimos Sorteos de Navidad y de El Niño tuvo lugar en la Asociación de la Prensa de Madrid el pasado 15 de noviembre. En el acto intervinieron Gonzalo Fernández, Director de LAE, Juan A. Cabrejas, Director de Gestión y Producción y César Palazuelos, responsable del Área de Publicidad.  

Allí se presentaron las cifras del Sorteo de Navidad, que este año estuvo compuesto por 185 series de 85.000 billetes y repartió más de 2.200 millones de euros en premios. El Sorteo de El Niño, por su parte, constaba de 55 series de 100.000 billetes y la cantidad total de premios alcanzó los 770 millones de euros.  

El propósito de esta presentación es conseguir que se hable no sólo de la Lotería de Navidad, que en noviembre ya está en boca de todos, sino también del esperado spot de televisión.