María del Carmen y su marido, Ruperto, regentan desde hace poco más de un año la Administración Nº 8 de Telde, situada en un kiosco del Centro Comercial La Mareta, a poco más de cuatro kilómetros de la localidad de Telde. La rutina de este kiosco, situado en la entrada del Centro Comercial, se ha visto alterada por la fortuna de haber entregado, el pasado 14 de julio, el mayor premio de la historia de los Juegos en España: casi 57 millones de euros para un boleto de dos apuestas cuyos números fueron elegidos al azar por la máquina.
“Al afortunado nosotros no le conocemos. Al parecer fue Carmen quien le vendió el boleto, pero nosotros sólo sabemos lo que salió publicado en los periódicos y lo que nos ha comentado el Delegado Comercial. Cuando habló con él incluso dio detalles de la hora –sobre las 13’30 del mediodía– y sobre la máquina con la que le habíamos despachado”, afirma Ruperto. “En la entrega simbólica del premio el ganador no estuvo, así que me entregaron a mí el cheque ficticio”, comenta Mª Carmen. “Yo estoy muy contenta, pues ahora todo el mundo llega a la ventanilla y dice “señora, deme un Euromillón como el que dio el otro día”, y todos me felicitan, es una experiencia bonita. Y fíjate en lo feliz que he hecho al ganador”.
Mª Carmen se lamentaba hasta hace poco “de que si no se daba un premio, entonces no te tomaban en serio”. Durante los quince meses de existencia de la Administración ya habían dado tres o cuatro premios de cinco o seis mil euros; sin embargo, ella estaba ansiosa por tener su “cuadrito” –así denomina al diploma acreditativo que entrega LAE por la venta de premios importantes–. “Cuando se está todo el día en el kiosco, sientes ganas de dar un premio, pues de lo contrario parece que estás siempre vendiendo y que no sale... Pero cuando nos llamó el Delegado aquella noche y nos dijo que habíamos dado un premio, yo no me podía imaginar que fuera uno tan importante”.
Las consecuencias positivas han sido inmediatas. “Se ha creado una ilusión muy grande a nivel local. El domingo cuando fuimos a desayunar a una cafetería, nos miraba todo el mundo, porque el periódico «Canarias 7» nos había sacado en portada y justo lo tenían expuesto allí para que el público lo fuera adquiriendo a la entrada”. Por su parte, su marido Ruperto saca una conclusión muy clara de las repercusiones que este premio va a tener para su Administración. “A nosotros no nos ha tocado ni un duro, pero nos queda una publicidad y una fama que vale mucho dinero. Y aparte, aunque funcionábamos bien, yo pongo la comparación de que antes íbamos como una moto y ahora vamos como un avión. Esa es la diferencia. Por lo menos, de momento, mientras dure la efervescencia”.
Mª Carmen se presentó al concurso de Administraciones en Centros Comerciales que se convocó en 1997, pero por problemas administrativos y judiciales no comenzó a regentar el negocio hasta principios de 2006. Antes no había tenido ninguna relación previa con la Lotería. “Cuando me prejubilaron, mi mujer optó al concurso para la Administración de Lotería, porque buscábamos algo más tranquilo. Nos gustaba que fuera en grandes superficies porque es lo que dominamos, al haber regentado anteriormente una tienda de artículos deportivos. Es cuestión de visión comercial, de buscar una ubicación donde haya buenos flujos de gente”, afirma Ruperto.
En ese sentido, su Administración está situada en un parque comercial, el de “La Mareta”, construido hace ocho años entre la ciudad y el aeropuerto, en la zona turística de Las Palmas y a tan sólo cuatro kilómetros de Telde. “Nosotros estamos en un kiosco de 3,5 x 3,5 metros, en medio de la galería comercial y frente a una de las puertas de entrada”, nos describe Mª Carmen. “Es un sitio estratégico muy bueno y enfrente tenemos un punto de ocio donde hay un bingo, con lo cual es una zona donde van los jugadores”. Lo han dotado de todos los elementos de la Imagen Corporativa, así como de las últimas innovaciones tecnológicas, de forma que sea confortable tanto para los empleados como para los clientes. “Estamos a favor de todo lo que sea nueva tecnología, porque facilita el trabajo, le aporta rapidez y estimula la curiosidad de los clientes. “Por ejemplo, comenta Mª Carmen, “tenemos una máquina para ponerle el sello por detrás a los décimos, con lo cual tú metes los décimos de Lotería y salen personalizados con el sello de nuestra Administración, mientras nosotros seguimos atendiendo la ventanilla”. Otra de las innovaciones que han incluido en su kiosco va dirigida a los clientes. “Hemos colocado un monitor TFT en el frontal, conectado al ordenador, y anunciamos todos los botes que nos mandan desde la Delegación, rotando para que los clientes los vean. Cuando la gente va a salir y los ve, se para y se anima a jugar”.
Para paliar su falta de experiencia, optaron por contratar personal que sí la tuviera, “gente preparada que además conociera a los clientes”. En la actualidad trabajan con Mª Carmen otras dos personas, que establecen turnos para cubrir el horario ininterrumpido, de las 10 a las 20 horas, de esta Administración.
Cuando les preguntamos cuál consideran su receta para tener éxito en este negocio, lo tienen muy claro. “La base fundamental de una buena Administración es, en primer lugar, estar en un sitio donde pase mucha gente y que tropiecen contigo, digamos que seas el “estorbo en medio del paso”; y en segundo lugar, que tenga un aparcamiento cómodo, porque hoy en día el problema son los aparcamientos. Y luego, por supuesto, mantener un buen trato con el cliente, tener seriedad y proporcionarle un ambiente cómodo y agradable”.
En esta Administración, los Juegos que mejor funcionan son los Activos. “Vendemos muy bien la Primitiva y EuroMillones, y también la BonoLoto. Los caballos no gustan tanto, no le veo yo futuro aquí. A lo mejor si pusieran un juego basado en el baloncesto, funcionaría mejor. Y el fútbol también tiene éxito, aunque no tenemos peñas. Todavía no tenemos clientes fijos para los Juegos Activos, sólo los abonados de la Lotería Nacional, pero es que llevamos muy poco tiempo, y además ésta es una zona de paso. Sin embargo, lo que sí es cierto es que tras haber dado este premio tan grande, viene mucha gente nueva. La verdad es que entregar un premio tan gordo funciona muy bien como publicidad” .

¿Qué sugerencias le haría a LAE para mejorar la gestión de su negocio?
Creemos que deberían ampliar el horario del Terminal on-line, porque en las grandes superficies, y más en verano, a las 20 horas, que son las 21 en la península, es cuando estamos en pleno apogeo. Sin embargo, cerrando a las ocho, perdemos dos horas de venta. Nosotros no cerramos al mediodía, ni los sábados, y algunos domingos también permanecemos abiertos aunque no tengamos Terminal, porque seguimos vendiendo la Lotería de Navidad. Creemos que se podría hacer lo mismo que con EuroMillones, que se corta a las 19’30 hora insular, porque se celebra el Sorteo, pero se dejan el resto de los Juegos abiertos. Eso quizás se podría hacer todos los días con los demás Juegos, cerrando aquel que se vaya a sortear pero dejando abierta la posibilidad de seguir vendiendo el resto.
Por otro lado, creo que deberían modernizar la Lotería Nacional, informatizando los procesos para que sean más ágiles. En estos momentos los considero un desastre; no me mandan las cantidades ni los números que pido, y además tengo problemas con las regularizaciones. En general hacen falta cauces más directos y medios para arreglar las cosas. Yo con la Lotería estoy más descontenta, los que más me gustan son los Juegos Activos. Éstos funcionan de maravilla.
¿Qué iniciativas han puesto en marcha en su Administración para mejorar la atención a sus clientes?
Nosotros hemos optado por dotar a nuestro kiosco de un aspecto moderno y acogedor. Nos hemos adaptado a la Imagen Corporativa, de hecho el Delegado menciona nuestra Administración como ejemplo, y además nos estamos adaptando a todas las novedades tecnológicas que puedan hacer más fácil nuestro trabajo y el de nuestras empleadas y que al mismo tiempo ayuden a proporcionar a nuestro clientes información detallada sobre botes y premios. Intentamos también tener un horario comercial lo más amplio posible, de hecho no cerramos al mediodía y mantenemos operativas las dos máquinas sobre todo los jueves y los sábados.
Por otro lado, estamos intentando comenzar a fidelizar a nuestros clientes, a pesar de encontrarnos en una zona de paso. Por ejemplo, las Navidades pasadas obsequiamos a nuestros clientes más habituales con unos llaveros de la suerte.