Administración de Lotería nº1 Almazán (Soria).
Por fin ocurrió. En 2006, Soria entraba por primera vez en el ranking histórico de provincias afortunadas con el primer premio de la Lotería de Navidad. El número 20.297 alteraba la vida cotidiana de los habitantes de Almazán, Berlanga de Duero y Medinaceli de Arriba con una lluvia de 375 millones de euros, y Mª Victoria Cid Martínez, la joven titular de la Administración nº 1 de Almazán, se convertía en el rostro y las manos que representan la buena fortuna del sorteo más tradicional de nuestra Lotería.
Era de justicia que el Gordo de la Lotería de Navidad cayera en Soria, porque con 137 euros de gasto medio por habitante para este sorteo, ocupa el segundo lugar del ranking por provincias, sólo por detrás de Lleida; sin embargo, el primer premio nunca había tocado aquí. Quizás se estuviera reservando para hacer su entrada en escena de forma espectacular: Mª Victoria Cid Martínez, titular de la Administración nº 1 de Almazán, repartió entre sus paisanos 125 series del número premiado este año, con lo que cerca del 70% del premio se ha quedado en la provincia.
La Administración de Lotería que regenta Mª Victoria es posiblemente una de las más antiguas de España, ya que la primera titular fue su bisabuela. “Era viuda, y por eso le concedieron una autorización a finales del siglo XIX para regentar un puesto de lotería y tabacos. Estuvo haciéndolo muchos años, luego lo heredaron sus hijos, que separaron los dos negocios. Mi abuelo Felipe heredó la Lotería, que entonces era una tienda donde también se vendían flores; luego pasó a su mujer cuando él murió, y posteriormente la regentó como titular mi padre, Santiago Cid. Yo tengo cinco hermanos más, pero siempre supe que mi futuro era éste, aunque no quise quedarme sin estudiar e hice la carrera de Psicología antes de ponerme a trabajar en la Lotería hace cinco años”.
Este año será uno de los más recordados de la historia particular de esta Administración, y se repetirá en anécdotas enriquecidas por el recuerdo. Aunque Mª Victoria no llevaba el número premiado, el azar quiso que de las 130 series que recibió sólo devolviera cinco. “Procuro diversificar los números que entrego para vender, pero en esta ocasión pidieron más décimos del mismo número, y además un chico que se llevó series para repartir en otro pueblo me pidió únicamente décimos que acabaran en 7. Hago bastantes participaciones, sólo los bares me piden décimos completos. En general, me gusta repartir los números de punta a punta de la comarca, que no se repitan en el mismo establecimiento. También vendí este número en ventanilla, aunque sólo se quedaron seis series en Almazán”.
“Cuando me enteré”, nos cuenta, “estaba a punto de salir de casa para venir a la Administración y quise apurar cinco minutos más viendo la televisión. Cuando los niños cantaron el Gordo pensé, «¡qué madrugador, tan a primera hora!»... Luego, cuando oí el número dije, ¡ay, creo que lo tengo!, todo esto a gritos, claro. Recordaba perfectamente que había vendido 125 series antes de que lo confirmaran en la tele, porque fue uno de esos números que se te quedan”.
Dos meses después de haber saltado a las páginas de los periódicos, la gestión cotidiana de su Lotería no ha sufrido demasiadas alteraciones. Pasada la emoción de los primeros momentos, “en que hasta directores de banco me esperaban a la puerta”, el día a día de esta Administración sigue al mismo ritmo. “Estaría bien que pudiéramos convertirnos en otro Sort. Se ha notado mucho incremento de ventas en ventanilla, porque vienen vecinos del mismo pueblo que antes no compraban Lotería Nacional. Y por ejemplo, la semana pasada, un autobús se desvió de su ruta para venir a comprar Lotería aquí”.
Crónicas de un pueblo
La Lotería Nacional es el juego que tiene una mayor aceptación entre su clientela adnamantina y de los pueblos aledaños, sobre todo entre los más veteranos. Mª Victoria tiene incluso una abonada que lleva más de 38 años jugando al mismo número “por culpa de mi abuela”. “Claro que es un número al que le tocó un primer premio en 1950”, comenta riéndose, “y sus hijos afirman que, si su madre lo deja, ellos lo continuarán jugando”.
Los Juegos Activos gozan de una aceptación menor, pero Mª Victoria intenta promoverlos informando y facilitando el juego a través de peñas cuando se acercan los botes más fuertes de la Primitiva y EuroMillones. También trabaja duro por incentivar La Quiniela y las Apuestas Hípicas. “Procuro proporcionar información y animar a probar, con el tiempo quizás organice también peñas”. Considera que su estrategia de marketing se basa fundamentalmente en proporcionar mucha información al cliente, facilitándoles que juegue con diferentes fórmulas: llevándoles los décimos, permitiendo abonarse a determinados números para jugarlos todas las semanas, admitiendo apuestas incluso telefónicamente o gestionándoselas durante el plazo que deseen. “Si quieren, les basta con pasarse una vez cada varias semanas y dejarlo arreglado por un tiempo, que nosotros nos encargamos de lo demás”, concluye.
“Mis claves son la ilusión y, sobre todo, mucho trabajo para llegar a más clientes y conseguir que jugar no les resulte complicado”, nos comenta Mª Victoria. “El trabajo de cara al público es muy importante, porque hace falta mucha psicología”.
Pasado y futuro
A partir de ahora, se recordará la nº 1 de Almazán por el Gordo de la Lotería del 2006, pero ése no ha sido el único premio importante que se ha entregado a través de esta Administración. “Mi abuelo Felipe dio un primer premio de Lotería Nacional en 1950, y mi padre estuvo a punto de dar un segundo premio hace veinticinco años: lo tuvo en su poder pero no pudo venderlo porque, por culpa de una huelga de Correos, le llegó el sábado justo después de celebrarse el sorteo, así que lo devolvió íntegro. De La Primitiva, también hemos dado varios premios de 30 millones de las antiguas pesetas, y en 2003, hubo cuatro o cinco premios de 6.000 euros con el Bonoloto”.
Por si acaso, y por eso de ayudar a la suerte, Mª Victoria tiene una costumbre curiosa: “Me gusta pasar los décimos que vendo por la espalda de una pequeña imagen de San Pancracio que tengo sobre uno de los lectores. No sólo de la Lotería Nacional, sino también del resto de juegos, porque creo que la ilusión es lo más importante en este tipo de juegos, ya que vivimos de ella” .

Mª Victoria posa con el retrato de su bisabuela, primera titular de la Administración. A la derecha se ve el Diploma Conmemorativo por haber vendido el premio Gordo de Navidad 2006.
¿Desde cuándo tienes incorporada la Identidad Corporativa?
Hace 30 años se realizó el traslado de la Administración de Loterías desde la que era su ubicación inicial, que está ocupada en la actualidad por una floristería propiedad de la familia, al local de al lado, una antigua sucursal bancaria. Fue entonces cuando se colocó el rótulo exterior, porque el cambio se realizó antes de que cambiara la legislación que protege los cascos antiguos.
Desde hace cinco años, cuando mi padre era todavía el titular, adaptamos todo el interior del local a la Identidad Corporativa. Creo que es muy importante que los Puntos de Venta tengan una imagen homogénea, de forma que los clientes reconozcan inmediatamente que entran en un establecimiento de LAE.
¿Cuáles consideras tus grandes apoyos para la gestión de tu negocio?
En la actualidad tengo ordenador con línea ADSL, lo que me permite tener acceso al Portal LAE, contactar con la Delegación Comercial y acceder a los servicios de información diaria. He notado que es muy ventajoso tener acceso a este tipo de información en tiempo real y poder archivarlo en el ordenador. Aunque me bajo los carteles desde la web, reconozco que suelo poner más a menudo los que envían desde la Delegación.
Me siento muy motivada por la Delegación de Soria y su personal: vienen a menudo a hacernos las revisiones, se preocupan de asesorarme sobre aspectos prácticos que desconozco, sobre qué juegos promover... Últimamente he realizado allí varios cursos sobre Apuestas Hípicas, Reducidas y Condicionadas y nueva facturación de Loterías, un tipo de formación que considero muy útil. Con la central de Madrid estamos más distanciados.