[1] José Antonio Álvarez-Uría. Jefe de Área
[2] Adolfo Otero. Jefe de Servicio
[3] Felisa Salvador. Oficial Técnico
[4] Mª Teresa Bermejo. Jefa de Sección
[5] Elena Peñalva. Oficial Técnico
[Ausente] Cristina Revuelta. Jefa de Equipo
Este Departamento, compuesto por seis personas, es uno de los más recientes dentro de LAE. Su creación se convirtió en una necesidad a finales de los años 90, cuando LAE incrementó su proyección internacional como consecuencia de su participación en la creación de organizaciones internacionales como la Asociación Europea de Loterías –EL–, la Asociación Mundial de Loterías –WLA–, y la Corporación Iberoamericana de Loterías y Apuestas de Estado –CIBELAE–.
La importancia del Área de Relaciones Internacionales de LAE ha ido aumentando con los años, sobre todo después de que la Corporación Iberoamericana de Loterías y Apuestas de Estado –CIBELAE– designase a nuestro organismo la responsabilidad permanente de su Secretaría General –en la Asamblea de Costa Rica, en el año 2001–.
Actualmente este departamento está compuesto por seis personas, que como describe su Jefe de Área, José Antonio Álvarez-Uría, “se organizan en torno a una estructura funcional muy flexible. De esta forma se incrementa considerablemente el principio de eficiencia, ya que cada persona no tiene una asignación cerrada de funciones, sino que en un momento determinado todas hacen de todo. Además, mantenemos entre nosotros una relación cordialísima, porque eso redunda en el buen hacer del trabajo”.
LAE es una de las Loterías más importantes del mundo, tanto por volumen de negocio como por raigambre en la sociedad española, y eso influye de manera relevante en las relaciones que se mantienen desde esta Entidad con otras Loterías Estatales de todo el mundo. Debido a esta vocación internacional, la organización de Loterías española fue miembro fundador de las tres organizaciones internacionales a las que pertenece –CIBELAE en Iberoamérica, EL en Europa y WLA en el ámbito mundial– y presta una colaboración intensa y desinteresada a las tres. Puesto que las necesidades y problemáticas que se abordan en cada una de ellas son totalmente diferentes, las relaciones que se establecen desde Relaciones Internacionales también lo son.
José A. Álvarez-Uría nos explica a grandes rasgos en qué consisten esas diferencias. “En el caso de la Asociación Europea, la principal preocupación que se detecta es el mantenimiento del monopolio de las Loterías de Estado tal y como las hemos conocido hasta ahora, pues la Unión Europea se fundamenta en la libertad de circulación de factores: personas, servicios, capitales y mercancías”. “Hasta este momento”, continúa, “se ha logrado que Bruselas escuche nuestro argumento de que las Loterías de Estado tienen un objetivo que va más lejos del puramente comercial, pues los juegos pueden conllevar problemas de orden público y coadyuvan al bien común por la vía de la financiación de buenas causas”.
En este sentido, continúa comentando, “uno de los últimos éxitos de EL ha sido la exclusión de los servicios de Juego en la Directiva sobre los Servicios y que el Tribunal de Justicia Europeo reconociera que el monopolio del Juego no atenta contra los principios de la Unión, siempre que sea necesario para el mantenimiento del orden público”.
El caso de CIBELAE es muy diferente. “La Corporación Iberoamericana es peculiar, debido a que sus dos pilares descansan a uno y otro lado del Atlántico. Existen grandes diferencias de desarrollo tecnológico, y además uno de los problemas que más preocupa es el relacionado con los juegos ilegales, muy comunes en Iberoamérica”.
Por último, LAE también está asociada a la Asociación Mundial de Loterías –WLA–, y el Departamento de Relaciones Internacionales mantiene un contacto diario con dicha organización. “WLA agrupó dos organizaciones que existían anteriormente y España le ofreció desde el primer momento su cooperación. En el 2003 esta unidad fue la encargada de organizar en Granada el I Foro Mundial de Loterías, y a partir de entonces se ha mantenido, e incluso incrementado, la buena relación con la WLA, hasta el punto de que LAE participó activamente en la preparación del Congreso de Mérida (México) en el 2005”.
José A. Álvarez-Uría nos sigue explicando que “en los eventos de la WLA es donde confluyen el mayor número de Loterías del mundo, pues agrupa a las diferentes asociaciones regionales: la Asociación Europea (EL), la Asociación Iberoamericana (CIBELAE), la Asociación de América del Norte (NASPEL), la de Asia-Pacífico (APAL) y la Asociación Africana (AAL). Todas estas asociaciones están representadas en el comité ejecutivo de la asociación mundial”.
CIBELAE, la niña bonita
CIBELAE es la niña mimada de LAE. De hecho, nuestra Entidad gestionó la Secretaría General desde su fundación hasta el 2001, año en el que la Asamblea General, reunida en Costa Rica, acordó encomendar la gestión de la Secretaría General a Loterías y Apuestas del Estado con carácter permanente.
Desde entonces, el Área de Relaciones Internacionales mantiene una actividad muy intensa como gestor de dicha Secretaría, cuya representación ostenta el Director General de LAE, Gonzalo Fernández Rodríguez. Por eso, como sede de la Secretaría General de CIBELAE, este Departamento desarrolla las siguientes funciones:
“En el ámbito de CIBELAE”, afirma su responsable, “LAE tiene una entrega absoluta y asume una responsabilidad contundente a todos los efectos”. Así lo han demostrado recientemente, en el mes de febrero, organizando el seminario “Tendencias del Juego en el mercado mundial” en el hotel Gran Meliá Fénix de Madrid .
Un área “todo terreno”
A grandes rasgos, las funciones del Área de Relaciones Internacionales consisten en el mantenimiento diario de las relaciones a nivel internacional, interactuando directamente con los diferentes organismos de Loterías de los que LAE forma parte. Sin embargo, en el trabajo diario de las seis personas que componen este Servicio, esto se concreta en:
La Responsabilidad Social Corporativa, a debate
LAE participa actualmente en los dos Grupos de Trabajo sobre Responsabilidad Social Corporativa que se han constituido en la Asociación Europea de Loterías –EL– y en la Asociación Mundial –WLA–.
El Jefe de Relaciones Internacionales nos explica el porqué de la gran relevancia que se le está dando a esta temática en el entorno internacional. “En todos los ámbitos se ha visto con toda claridad que, si se quiere mantener la dirección estatal de los juegos y apuestas, éstos tienen que revestir una forma ejemplarmente ética. Una empresa que depende de un Estado no debe causar daño ni anteponer el interés comercial por encima del interés social”.
El Juego Responsable en CIBELAE
En la Junta Directiva de CIBELAE que se celebró en Madrid en el mes de febrero se aprobó un proyecto de código ético que se someterá a la Asamblea General que se celebrará en el Congreso de El Salvador de este año. “En esta propuesta”, nos comenta José A. Álvarez-Uría, “se hace una remisión a los principios del Derecho Internacional tanto de la ONU como de otros ámbitos, y se crea el marco general con los principios básicos mínimos que deben respetar todas las Loterías que forman parte de la Corporación. Eso no significa que cada una de las Loterías individualmente no pueda ir mucho más lejos y crear su propio código ético en el que contemple aspectos que en el general no estén tan diferenciados”.
En esta propuesta de Código de Conducta de CIBELAE se recogen las disposiciones generales y principios básicos acerca de la naturaleza y alcance de las obligaciones, al tiempo que se establece que la actuación de los Miembros estará basada en los principios de legalidad, utilidad pública, buena práctica comercial y laboral, transparencia y cooperación, y conservación ambiental.
También se introducen disposiciones en materias específicas, como el control de los juegos, apuestas y loterías transfronterizos, el control de la participación de los menores de edad e incapacitados y la protección de los derechos de los consumidores.
Aunque muchos de los juegos que gestionan las Loterías de Estado no entran en la categoría de los adictivos, las organizaciones de lotería no pueden desentenderse del problema. Tan sólo entre los habitantes de los países integrados en CIBELAE la cifra de jugadores compulsivos oscilaría entre dos y seis millones. Independientemente de las cifras estadísticas, es indudable que se trata de un problema social que requiere solución.